Realizada en el estudio fotográfico de Global Group Models con dos modelos, esta campaña se llevó a cabo en febrero, inspirada en la fecha de San Valentín, pero desde una mirada crítica. Las protagonistas destruyen objetos que simbolizan promesas vacías, representando que las mujeres ya no creen en palabras, sino en acciones y hechos reales. Los atuendos negros reforzaron la elegancia y el carácter, transmitiendo autenticidad, fuerza e independencia femenina.



